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November 6th, 2009 at 9:09 am

Todos, cuarta persona del plural

Todos son creadores. Todos somos creadores. Ellos, ustedes, nosotros. Todos, cuarta persona del plural. Creadores de ideas que hacen de órbitas a nuevos mundos. Mundos que tienen formas que no tienen nombres. Todos somos creadores de mundos adultos, embriones de la concepción de la imaginación y nace lo adulto convertido en nato y ese mundo tiene una forma que no tiene nombre, y cambia su órbita. Y Pierre Menard es el autor del Quijote, y el Quijote nace otra vez. ¿Es posible nacer otra vez? Los creadores calman así una nostalgia de la obra, esa nostalgia que deben compartir con la Pizarnik, extraño desacostumbrarme de la hora en que nací. Los creadores, nosotros, ustedes, ellos, todos, podemos dar a luz una y otra vez a la obra, al mundo, y le crece un diente nuevo a la idea. Hay quiénes lloran por ello. Los dientes nuevos duelen y pican al que está acostumbrado a nacer una sola vez y basta. Todos podemos ser el autor del Quijote, o el más maldito de Las Flores, o tirar la piedra al infierno y saltar la rayuela hacia atrás, o anudar los senderos que se bifurcan. Todos podemos parir lo nacido y lo nacido no deja de darse a luz una y otra vez. Y las parteras cambian de atuendo, y antes usaban fuentes con agua y toallas. El nacido nunca deja de ser infante, nunca deja de ser sueño encarnado, embrionario remolino de fuego. En cuanto comienza a arrugarse y sus articulaciones a endurecerse, y su mundo ahora es cúbico y todos asienten si señor, el mundo es cúbico, sale de entre el tumulto inerte un creador que lo apuñala por el pecho y lo obliga a nacer y es dado a luz, y le crece un diente a la idea, y a algunos les pica y les duele. ¿Acaso es justo congregar a la propiedad el esculpido de los epitafios de la obra? La obra no envejece, la obra no cesa de nacer, la obra es de todos, la obra es común, porque todos son y somos el útero de la creación y de la expresión de nuevos mundos, de las ideas y de sus dientes nuevos. Ellos, ustedes, nosotros, TODOS, cuarta persona del plural.

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    Desde el nivel literario me parece muy interesante el fluir de la escritura y, por lo tanto, de la lectura. Desde el contenido mismo de lo expresado me parece muy atinada la forma en que se deja en claro la propiedad de “todos” de las obras y, si bien no está dicho es la idea que me deja, la forma que ese todos implica una nadie en particular. Nadie en particular es creador de nada en específico, simplemente agregamos y creamos siempre colectivamente.

    Así debo decir que es muy lindo esto que todos escribimos, pero que vos publicaste, “Todos, cuarta persona del plural”.

    Sin embargo, posee un nivel de ilustración si es que no es exagerado usar ese término que no todos poseen. Explico: la obra de Pizarnik o de Borges (que ni siquiera fue nombrado pero se vincula directamente con Pierre Menard es el autor del Quijote) difílmente sean conocidas y puede tener alguno de estos dos efecto. El primero negativo y el segundo positivo. El no desear continuar la lectura porque no entender su contenido, o el de buscar quién fue y así conocer obras importergables de la cultura…
    Bue… no quiero aburrir más. En definitiva me resultó muy interesante y me llevó a pensar. Por eso el comentario.

    Bakropjo on November 19th, 2009
  • 2

    Te agradezco y estimo enormente el comentario o, mejor dicho, los comentarios

    Luciana Caceres on November 28th, 2009

 

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